martes, 1 de noviembre de 2011

OBSERVACIONES, CONCLUSIONES Y APORTACIONES



OBSERVACIONES
Este rubro considera aspectos que considero relevantes de la actividad realizada.

La primera y más importante es la inconsistencia de la rúbrica de evaluación del proyecto final. Con todo respeto, es evidente que fue realizada por académicos sin experiencia en el área de consultoría. En la realidad no se elabora un proyecto de intervención, como se plantea en la rúbrica. Publiqué en el blog http//:tecedsed.blogspot.com, una metodología para elaborar proyectos de intervención de tecnología educativa. Esta metodología se aplica en procesos de consultoría profesional y responde a los intereses que tiene el cliente cuando solicita un proyecto de intervención a un consultor. El fundamento de dicha metodología es la experiencia de más de 30 años en el campo de la consultoría.

Debo destacar, que el proyecto que se presenta a un cliente jamás incluye bibliografía, salvo que un cliente así lo solicite de manera expresa. Esto casi nunca sucede.

Por otra parte, traté de complementar la rúbrica con la metodología mencionada y no omitir requerimientos, salvo el referente a la bibliografía por las razones referidas y porque no consulté ninguna bibliografía para la elaboración del proyecto.

Casi de manera invariable, todo proyecto de intervención considera la relación costo-beneficio y se origina para dar respuesta a una problemática específica. Debo destacar que cuando hablo de costo beneficio, no me refiero al aspecto económico. Algunos proyectos que presenté en el sector público, consideraban esta relación aunque con criterios sociales y políticos. Y así son los proyectos que presentan colegas consultores.


CONCLUSIONES
La conclusión más importante es que la tecnología de la educación no es un ejercicio exclusivamente teórico o académico. Su función primordial es resolver problemas educativos en los que se requiere de propuestas que recurran a la Tecnología Educativa.

La actividad profesional de un especialista en Tecnología Educativa tiene vertientes muy diversas y no debe limitarse a campos puntuales, como la educación a distancia, por ejemplo.



APORTACIONES
Estoy absolutamente convencido que una de loa ámbitos profesionales de un Maestro en Tecnología Educativa es la consultoría. No dirigida solamente al sector público, sino también dirigida al sector privado y social. Este ejercicio es un ejemplo interesante y útil para persuadirse de lo señalado en el inicio de este rubro.

Un Maestro en Tecnología Educativa debe estar formado para incursionar exitosamente en el campo de la Tecnología Educativa. El campo de trabajo es muy amplio, pero se hace necesario promover esta competencia del MTE en diversos ámbitos. Esta orientación no es exclusiva de quienes tengan una formación en licenciatura basada en administración. Si bien es cierto que la administración es un fundamento esencial, también lo es el desarrollo de competencias relacionadas con la investigación y la creatividad.

Evidentemente que el consultor en T. E., debe tener un conocimiento sólido de la misma T.E., pero también debe conocer muy bien el fenómeno educativo desde las aristas de la sociología, la economía, la historia y la antropología.

No puedo dejar pasar en este rubro la evaluación de toda la asignatura, aunque sé que hay instrumentos generados específicamente para ello.

Me parece que ésta es la materia eje de la maestría y hay que hacer mucho para mejorarla y reforzar varios enfoques que le den mayor consistencia y solidez. Es este, lo sé, un trabajo arduo que no es el resultado ni responsabilidad de una sola persona, sino de un equipo de trabajo. El líder no podrá dar resultados solo. Se requiere de colaboradores muy bien capacitados y alineados al propósito fundamental y al metaobjetivo de la maestría.


30 de octubre de 2011.

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